TENDENCIAS: UNIFORMES


¡No digan que no les avisamos! Si mal no recuerdo, una de las primera notas que escribí para Lookea hace ya casi dos años fue, específicamente, sobre el estilo utilitario.


Una de las características principales de esa tendencia era su vínculo estrecho con la identidad grupal y el uniforme.

Ya entrados en la mitad del 2020, podemos afirmar que la pandemia mundial nos sorprendió y catapultó necesidades sociales latentes que veníamos ya viendo reflejadas disimuladamente en otras tendencias.

Los uniformes abarcan múltiples simbolismos que nos generan sensaciones cálidas y confortables. La nostalgia y el recuerdo afectivo sobre tiempos pasados (tal vez, mejores) es el gran denominador común de las tendencias 2020. La uniformidad nos hace rememorar la adolescencia y la niñez, durante la que muchos de nosotros, nos sentimos más libres que nunca, donde las ansias por la adultez eran feroces, y el futuro nos parecía infinito e ideal.


Todas estas sensaciones nos ayudan a recordar con cariño esa etapa de la vida. La uniformidad y su sentido de pertenencia son parte de esa realidad rememorada.

Al volver a salir a la calle e incursionar en una aventura de rutinas distintas y novedosas, el uniforme nos dará ese sentido de pertenencia que tanto añoramos. La posibilidad de volver a compartir actividades y vínculos humanos con gente cercana se refleja en la moda. Los seres humanos tendemos a mimetizarnos con nuestro grupo de allegados, y eso lo vamos a ver no sólo en las redes, sino también en las calles.

Tal y como mencioné en la nota sobre las poleras, éstas serán un elemento primordial a la hora de uniformarnos en esta nueva década. Esta prenda fue la protagonista del uniforme del movimiento feminista en los años sesentas y setentas, por ende, no es raro que la retomemos e incorporemos en nuestro día a día.

Los uniformes pasarán a estar presentes tanto en la moda masiva como en los nichos. El 2020 da lugar a que muchas sub-culturas se movilicen para hacer escuchar sus voces revolucionarias. Así como todo grupo segregado en la historia de la humanidad, cada minoría y muchas mayorías tendrán su propio uniforme y lenguaje que les da sentido de pertenencia dentro de su grupo y, a su vez, les permite diferenciarse de otros.


A continuación les comparto algunos de los estilos uniformados que podemos adaptar a nuestra vida diaria:

La androginia como estilo representa el apoyo y necesidad de que la distinción de género (que cataloga y estereotipa) se caiga. Dentro de esta, encontraremos estéticas afines al normcore y al grunge. La ropa deja de ser, exclusivamente, para hombre o mujer; y las prendas, así como las marcas, comienzan a adoptar la idea de volverse unisex.

El espíritu adolescente, tal como ya mencioné, adhiere tanto a la nostalgia como a la revolución y el disfrute. Gracias a la cruda realidad que nos trajo este 2020, muchos descubrimos que el placer también es salud física y mental. Esto inducirá a que la soltura sea un punto conector entre muchas tendencias y estilos. El movimiento, la experimentación y el disfrute se convierten en los pilares del auto-conocimiento. El miedo y la incertidumbre impulsan, en vez de paralizarnos.

De esta forma, aprenderemos a jugar más con la ropa. El momento de vestirnos se convertirá en una expresión artística más, en donde nos permitiremos más disfrutar a través del color, las texturas y las combinaciones que antes no nos animábamos a hacer. Esas reglas de moda que alguna vez nos limitaron, hoy nos invitan a animarnos a ir más allá, combinando prendas y estilos sin importar la edad, el evento y, por sobre todo, la opinión del otro, ya que el placer propio es el primordial.

Por último, el estilo militar y muchos de sus componentes vuelven para quedarse por un largo tiempo. Esto no lo vamos a ver únicamente en la ropa utilitaria, característica por su comodidad y funcionalidad múltiple.

Los siguientes elementos ya están haciéndose ver y son bien característicos del estilo militar y su uniformidad: el trench reversionado y, también, el clásico, las camperas bomber (oversize o a medida), el color negro como hegemónico, el verde seco bien representativo de los ejércitos, los arneces, las cadenas, los borcegos y/o las, tan conocidas, botas chunky, el camuflado en todos sus colores, el DIY, el cuero flexible, los anteojos aviadores, y todos los tejidos resistentes e impermeables.

En el día de hoy, el mundo entero está sintiendo los efectos de la pandemia global, el confinamiento, las pérdidas que con sí conlleva el distanciamiento social, y el miedo post-traumático que toda esta realidad produce.


Cuando salgamos de esta situación, la 'normalidad' y 'cotidianeidad' será re-definida y bastante distinta a lo que conocíamos. Por ende, el estilo militar será bien favorable para acompañar este nuevo movimiento.

El estilo militar permitirá vincular la inspiración nostálgica que trae consigo el recuerdo de los años setentas. No obstante, la paleta de colores será más cercana a la de principios de los 80s, donde el anarquismo y el movimiento punk son representados con colores oscuros, rojos, escoceses y mucho plateado.

La uniformidad se adaptará a cada grupo en particular, y lo más importante de esto es que, como describía párrafos antes, la pertenencia, las amistades y la comunicación se re-definen tras la pandemia. La identidad y el estilo propio son aquellos que nos unirán y, a su vez, nos hace únicos dentro de cada grupo.


(artículo escrito para Lookea)

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