TENDENCIAS: [MAXI] MINIMALISMO

Probablemente nos confunda ver dos palabras tan opuestas en un mismo término, pero en esa contradicción se encuentra todo su significado.


Esto se debe a que el foco de este nuevo minimalismo ya no se halla en la mínima expresión, sino que se encuentra en agregarle un algo más que revolucione.

El minimalismo es una tendencia artística aplicable prácticamente a cualquier ámbito cultural.


En la moda, especialmente, tuvo un amplio recorrido que alcanzó altos niveles de popularidad en los años 90 gracias a la campaña de Calvin Klein, protagonizada por Kate Moss y fotografiada por Mario Sorrenti.


Esta campaña creó una imagen de marca que trascendería a la firma para convertirse en un signo de la década.

La moda tiene un funcionamiento cíclico que permite la vuelta de distintas tendencias que ya tuvieron lugar en un tiempo y espacio específicos. Estas tendencias no se presentan de la misma forma que lo hicieron años atrás: la esencia permanece inalterable, pero los códigos se actualizan.


Siguiendo esta teoría, podemos decir que la incipiente vuelta a los noventa en estos últimos años, permitió que el minimalismo se convirtiera en una de las tendencias más fuertes y que abarcan múltiples universos de consumo.


Y este fenómeno socio-cultural, nos otorga la posibilidad de pensar qué pasaría si el minimalismo se vuelve Maxi. O mejor dicho: ¿Existe un mundo donde el Minimalismo y el Maximalismo puedan fusionarse?


Esta última pregunta nos abre la puerta a un nuevo universo de experimentación, donde dos corrientes opuestas -como lo son el Minimalismo y el Maximalismo- se unen en una paradoja que permite al minimalismo del 2020 eliminar su mayor prejuicio: el aburrimiento.

En pocas palabras, este movimiento apuesta por agregar un toque “Maxi” a lo mínimo. Y estos toques "Maxi" se pueden encontrar en estampados no muy complejos, accesorios predominantes, prendas con morfologías originales, colores llamativos y textiles -o texturas- que le den una vuelta de tuerca a prendas básicas. Lo cual nos permite probar distintas combinaciones que resulten en conjuntos más interesantes a simple vista.


El objetivo está en conseguir un look minimalista experimentando con prendas que no pertenecen a la estética mencionada.

Pero ¿Cómo conseguimos este tipo de looks?


Hay varias formas de armar un outfit. Podemos empezar por un elemento que queramos acentuar y acompañarlo con prendas más simples que lo complementen y enfaticen; o podemos invertir el proceso y comenzar armando un look de líneas simples y darle ese toque "maxi" con un accesorio o prenda que destaque por su color, textura o tamaño.

Esta tendencia no se centra en saber si estas prendas podrían definirse como minimalistas. Lo importante es asegurarnos si estos outfits lo son.


Ahí es donde se encuentra la clave, la tendencia y el interés del nuevo minimal.

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